¿Por qué la gente ya no va tanto al cine?

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Ha habido una minoración significativa en la asistencia cine en general, tal y como se ve en los números para este último año. Como se notificó previamente, el año 2.014 alcanzó un mínimo de asistencia al cine que hacía que no se veía en veinte años, realmente eso no es bueno. Al paso que todos teníamos nuestros rastros de culpabilidad, las nuevas investigaciónes nos han puesto en libertad de estos cargos para confirmar nuestras sospechas:. Los altos costos de la película son los culpables verdaderos de la baja afluencia.

Conforme una investigación reciente , los espectadores gastaron un promedio de 800 dolares aproximadamente el año pasado viendo películas en el cine. Sobre la base de la culminación de la investigación y una encuesta de más de mil personas, las resoluciones de la gente es que están muy impactados cuando van a ver una película en los cines. Esto no es todo cuanto choca, cuando asimismo se consideran aquellos que pasan todavía más tiempo en las urbes más grandes y para las películas 3D u ofertas puntuales IMAX. El informe afirma en parte que los altos costes de las entradas son, de lejos, el primordial motivo de insatisfacción según se refleja en las encuestas y por ello baja la frecuencia de ir al cine. Pese a la tecnología avanzada, un mejor asiento, prosperar las concesiones y el retorno de las películas en 3D, lo que produce un efecto negativo son los mayores costos y lo peor de todo es que es muy difícil hacer algo para luchar contra ello.

Las salas de cine asimismo se encaran a la competencia de la edad de las opciones digitales de ver películas y así como antes todos los hermanos iban juntos al cine, la tendencia es ser el individualismo. Ahora también hay mucha demanda de alquiler y descargas en iTunes, Vodafone, Canal+, Netflix y medios afines, cada vez es más atrayente el contenido para la gente para quedarse en casa y ver algo en la pantalla de un PC o una televisión que les hace sentirse como en el cine y encima bastante más barato. También el contenido es más variado y hay más opciones mejores de calidad, por lo tanto todo son ventajas. El informe apunta que el cuarenta y uno por ciento de los encuestados afirmó que las películas que vieron en los cines no eran tan interesantes para ellos. Entonces hay que preguntarse en lo que se está transformando este sector y ver si sigue siendo autosostenible, hay que pensar que cuanto más gente se suscriba menos visitantes habrá en el cine y todo indica que esto es irreversible.

No obstante, hay que tener siempre esperanza porque no está todo perdido. El informe aconseja que las cadenas de cine se defiendan a través de la promoción de sus opciones tecnológicas y fortaleciendo sus incentivos singulares (por servirnos de un ejemplo, subscripciones mensuales de películas y descuentos). Unos pocos estudios probaban bultos singulares que incluyen una pluralidad de gominolas que van desde opciones de palomitas de maíz incluido y bebidas no alcohólicas a principios de proyecciones y una descarga para cuando la película se vuelven libre en iTunes. El informe asimismo apunta que ya no se ve a padre e hija disfrutar de una buena película, aunque el público de más edad prefieren quedarse en casa, los de entre dieciocho y treinta años de edad son más prestos a ir a los cines.

Dos reputados directores de cine dijeron hace ya un tiempo a lo largo de una charla en una Universidad de California que el futuro parecía sombrío. La predicción de costes de las entradas de cine se dispararían a máximos inescrutables, los 2 se imaginaron que el acto de ir al cine se transformaría en ocasional y equiparable a soplar un montón de dinero en efectivo en billetes de béisbol. Si eso es cierto, todo a punta a que la antigua generación de apasionados al cine está muriendo y más tarde o más temprano les tocará renovarse o morir…

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